miércoles, 25 de marzo de 2015

13/52 Jugando con la luz



miércoles, 11 de marzo de 2015

8-20 semanas

 La última vez que hablé de mi embarazo en el blog (y la única) estaba de 8 semanas y más feliz que una perdiz porque no tenía ningún sintoma, ni malestar-
La realidad cambió totalmente al finalizar esa semana y empecé con un cansancio brutal (que todavía me dura) mareos y náuseas. Por suerte fue algo muy pasajero y mi madre si vino a casa para echarme una mano con el niño y demás, si no no sé como me las habría apañado.
Como os habréis dado cuenta, tengo el blog muy abandonado. La verdad es que no me apetece nada escribir, ni hacer nada de nada.  Estoy todas las mañanas liadas con el ejercicio, la casa y la fotografía y las tardes las dedico exclusivamente a Noah.
Aunque ahora me da un poco de penica haber abandonado esto hasta este punto.

Ahora estoy de 21 semanas, bueno, en verdad no tengo ni idea de cuanto estoy. Con Noah creo que conté hasta los segundos que estuve embarazada, me pasaba día y noche pensando en que iba a ser madre, y ahora, con este embarazo aunque me hace igual de feliz que el primero, se me olvida.

Esta semana he empezado con el Yoga para embarazadas. Es un autentico coñazo y es todo tan lento y relajado que termino con taquicardias. Pero todo sea para facilitar el parto.

El parto.
Tengo mucho miedo. Muchísimo miedo. Y no por las contracciones ni por el dolor, si no por el expulsivo.
Con Noah fue horrible. Pero cuando digo horrible es que me entran verdaderas ganas de llorar al recordarlo. (Y ahí es cuando vosotros me decís; ¿Y porqué narices tienes otro?)
Saqué 4'390kg por el txirri, eso es un niño de un mes. Y yo no estaba ni estoy preparada para parir niños de un mes. Las matronas me trataron fatal en el paritorio, me gritaban porque pensaban que no estaba empujando y el niño tenía que salir YA porque si no, podía ser peligroso. Estaba muy mareada y echaron a Iker del paritorio. Me sentí muy sola y asustada. Parecía que eso no iba a terminar nunca.

Esta vez, tenía la idea de contratar un seguro médico y hacerme una cesárea programada. Pero no encontré ninguno que me cubriera estando ya embarazada de mes y medio. ¡Shit! No os hacéis la idea de lo que lloré y lloré cuando tuve que asumir que me esperaba un segundo parto.
Todavía tengo algo de esperanza de que el niño venga de culo y me tengan que hacer una cesárea si o si. Pero no creo tener tal golpe de suerte.

Esta vez es increíble la rapidez con la que empiezo a "marcar tripota". A estas alturas, con Noah, no se me notaba nada de nada!! 
Y creo que por hoy, eso es todo :)